Orden de alitas de pollo

En este blog te compartiremos un poco sobre el por qué las alitas son tan populares. Además, te daremos recomendaciones sobre qué debes tener en cuenta la próxima vez que pidas alitas y boneless en línea o en tu restaurante favorito. 

Muchos restaurantes juran que su pollo es “el mejor”. También pueden discutir cómo sus alitas son más crujientes, jugosas y tiernas. O cómo sus porciones realmente se comparan con la competencia. Sin embargo, muchos no suelen respaldar sus afirmaciones.

Las alitas verdaderas deberán ser un bocado tras bocado delicioso. En teoría no deberías necesitar un cuchillo para cortar el pollo de una buena alita: es tan tierna y jugosa que cualquier tenedor servirá. A continuación te daremos las razones y más, para constatar que las buenas alitas de pollo son frescas, nunca congeladas y siempre deliciosas.

¿Cómo son las alitas perfectas?

  • Fresco, nunca congelado: Las alitas saben mejor cuando están frescas y no han pasado por el congelador. Cuando las alitas se congelan, sus jugos naturales se pierden en el proceso de congelación y descongelación. Lo que ayuda a que las piezas sean más jugosas.
  • La “prueba del tenedor”: Es la prueba de la verdadera ternura. Una alita de calidad es tan tierna que puede cortarse por la mitad solo con el tenedor. Además que, si es así de tierna, será mucho más fácil de comer.
  • Piel crujiente: La preparación de las alitas es clave para que el crujor sea perfecto. Mientras más crujientes sean, podrás disfrutar de una comida deliciosa llena de sabor y resistente a la salsa.
  • Perfectamente proporcionado: El pollo más grande no es necesariamente el mejor. Los trozos grandes de pollo pueden ser duros y difíciles de hacer crujientes, por toda esa piel extra. Debe tener el tamaño perfecto para obtener el máximo sabor y ternura.
  • Fácil de recalentar: Si necesitas recalentar las sobras de las alitas al día siguiente, las que son de buena calidad solo se secarán un poco, pero el delicioso sabor permanecerá.

Plato de boneless

Variedad de salsas: Que un restaurante que vende alitas y boneless cuente con un amplio repertorio de salsas, habla muy bien del mismo. Cubrir este punto hará que los comensales prefieran comer en cierto restaurante. Las salsas para alitas deben satisfacer los gustos de todos: Súper picantes, picantes, poco picantes, suaves, cremosas, saladas, dulces, etc.